Datos de mercado

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Datos de mercado - 20.09.2021

Un menor crecimiento económico, un aumento del número de personas infectadas por la variante Delta y una política monetaria menos expansiva no son precisamente las noticias que incitan a los inversores a invertir. A pesar de esto, los mercados de renta variable continuan estables . Impulsados por la caída de los rendimientos de la renta fija y el repunte de los valores tecnológicos, – normalmente muy sensibles a los movimientos de los intereses -, las bolsas en EE.UU han alcanzado máximos historicos y en Europa estan ligeramente por debajo de sus máximos. Tan sólo unos cuantos valores de pequeña capitalización y la corrección de la bolsa China sugieren que no todo va tan bien como indican los mercados mundiales de renta variable¨.

De hecho, la recuperación imparable de los mercados ha terminado: El crecimiento económico mundial alcanzó su punto más alto este verano. Los bancos centrales empiezan a pensar en ir frenando sus intervenciones. El ciclo económico ya no está en fase de recuperación, si  no más bien en la mitad de la fase de auge (mid-cycle), Históricamente, esta fase va acompañada de correcciones en el mercado de la renta variable.

Que esperamos para estos ultimos meses del año ? Posiblemente la FED empezará a reducir la compra de bonos en algun momento antes de final de año. Por su parte, el Banco Central Europeo tambien ha anunciado que comprara menos bonos en este trimestre. Todo ello hará que los tipos de interes aumenten y esto siempre es difícil para la renta variable, porque esta subida ejerce presión sobre sus valoraciones, especialmente sobre la valoracion de las llamadas acciones de crecimiento, cuyos beneficios a largo plazo se descuentan a una tasa más alta. La pregunta es si los beneficios de las empresas podran absorber este descenso de las valoraciones.

En este momento, incluso las empresas europeas, donde la recuperación económica no está tan avanzada como en EE.UU, estan teniendo muy buenos resultados y si el crecimiento continua más o menos a este paso, todavía se puede esperar un crecimiento significativo de los beneficios. Esto apoyara a los mercados de renta variable. Adicionalmente, mientras los tipos de interés reales esten bajos y negativos, no hay que preocuparse, porque el crecimiento económico podrá continuar.

Nosotros vemos dos posibles escenarios en el futuro :

  1. Si el crecimiento continua siendo superior a lo normal como hasta ahora, las medidas tomadas durante la pandemia se van reduciendo prudentemente y los tipos de interés aumenten ligeramente, podría producirse una nueva rotación hacia la renta variabla cíclica, los sectores de valor y los ganadores de la reapertura, similar a la que vimos el invierno pasado.
  2. El riesgo, sin embargo, es que los numerosos obstáculos que estamos viendo en estos momentos, como los problemas de producción y distribución, la pandemia o incluso más malas noticias de China, hagan que la recuperación sea más lenta y que la subida de los tipos de interés se posponga de nuevo. En ese caso y como hemos visto en estas últimas semanas, los valores defensivos y los valores tecnológicos, inmunes a la crisis, serían los triunfadores.

Nos esperan pues un otoño muy interesante.

Datos de mercado - 28.06.2021

Los índices internacionales de renta variable continuaron muy volátiles durante este segundo trimestre, aunque por fin todos cerraron en territorio positivo. Por el momento, los datos económicos son buenos y no nos preocupan. Todos ellos indican claramente una recuperación económica. Sólo los retrasos y dificultades en el suministro de materias primas estan causando problemas a las empresas y predicen inflación, lo que ha sido la causa de la volatilidad en los mercados durante estos últimos meses. La inflación es un tema actual, sobre todo porque los costes en el sector de servicios están aumentando considerablemente.

También en EE.UU. está aumentando la inflación. Muchos bancos están deslumbrados por el primer presupuesto de Biden, que incluye gastos por USD 6 billones, y esperan por ello «un impulso de la productividad a largo plazo «, ignorando el hecho de que las materias primas son limitadas.

El plan de Joe Biden prevee cantidades asombrosas para atender todas las necesidades posibles e imposibles. Más coches eléctricos, accesos a Internet más rápidos, mejor aire acondicionado en los edificios públicos, aeropuertos más modernos, mejor infraestructura de autopistas y puentes, agua potable más limpia y más de dos millones de viviendas nuevas y renovadas. Quiere crear lugares de trabajo seguros y saludables, garantizar cupos escolares gratuitos para niños de tres y cuatro años y hospitales más eficientes. También quiere más fondos para las «pequeñas empresas», la «bioseguridad», la investigación del cambio climático, la industria, la agricultura y las presas. La lista de generosas promesas de Biden es tan ilimitada como las necesidades de los votantes estadounidenses.

Pero, ¿quién construirá y renovará los dos millones de viviendas previstas? ¿Quién enseñará en las nuevas escuelas? ¿De dónde saldrán los expertos sobre el cambio climático que se necesitaran adicionalmente? ¿Que  han hecho hasta ahora todos los obreros, profesores, ingenieros, científicos y médicos necesarios para implementar los planes de Biden? ¿Cómo se repartiran las escasas materias primas, como por ejemplo el cobalto y las tierras raras, con la producción masivamente subvencionada de coches eléctricos? ¿Quién tendrá que renunciar a sus necesidades o prescindir de los recursos naturales que el Estado tiene previsto utilizar? Nadie lo sabe exactamente. Pero una cosa está clara: si los planes de Biden se llevan a cabo, habrá escasez de mano de obra, materias primas y tierras raras en alguna parte. Muchos bienes y servicios necesarios se dejaran de producir y la economía podría llegar a verse debilitada por ello.

Entonces, ¿la subida de las bolsas, es irracional? No necesariamente. Hay tres factores que desempeñan un papel importante : en primer lugar, la economía no es homogénea. Las grandes empresas que cotizan en bolsa tienen mucho poder en Washington. Sus intereses estan bien representados ante cualquier Gobierno. Muchas de ellas se verán incluso beneficiadas, por lo menos a corto plazo. Los gritos de ayuda de la pequeña y mediana empresa en cambio suelen quedar desatendidos. En segundo lugar, un gasto de esta naturaleza acelera la deuda pública, aumentando asi el riesgo de inflación. Por último, la transición energética que estamos viendo también puede llegar a aumentar la inflación: el petróleo y otros hidrocarburos van a ser sustituidos por energía renovables. Pero la transición prevista requiere grandes cantidades de metales imposibles de ser suministrados. Se necesita hierro, manganeso, zinc y tierras raras para turbinas eólicas. Litio, níquel y cobalto para las baterías de los coches eléctricos. Metales del grupo del platino para la producción de hidrógeno y para el funcionamiento de las pilas de combustible. Y sobre todo, cobre, cobre y más cobre para el cableado de cualquier aparato eléctrico o que necesite electricidad para su funcionamiento. Las expectativas de inflación ya han aumentado considerablemente durante el último año. Los que prevén una disminución del poder adquisitivo del dinero se refugian, de forma bastante racional, en inversiones reales como la renta variable, lo que hace que las bolsas continuen subiendo.

En este entorno de aumento de las expectativas de inflación, nuestra preferencia siguen siendo las empresas sólidas del segmento de valor, las inversiones en materias primas y empresas de minería. También  hemos continuado reduciendo nuestras posiciones en USD.

 

 

Fuente: Partisan – Felix Endere

Datos de mercado - 22.03.2021

La situación en los mercados financieros no podría ser más extraña: incluso los inversores más acérrimos de renta variable no miran actualmente la valoración de las acciones más conocidas, sino los rendimientos de la renta fija. Para los inversores, lo más importante en este momento es la evolución de los tipos de interés, ya que cada vez hay más indicios de que nos encontramos en un punto de inflexión histórico en los mercados financieros: Los tipos de interés y la inflación podrían romper su larga tendencia a la baja.

Las perspectivas económicas de Estados Unidos han mejorado considerablemente desde que la Reserva Federal (Fed) publicó sus últimas previsiones hace tres meses. El programa de vacunación avanza a buen ritmo y un enorme paquete de estímulo (USD 1’900 millones) incluye más ayudas financieras para los hogares, que ya se beneficiaron de un generoso apoyo fiscal el año pasado. Actualmente, la Fed proyecta un crecimiento económico para Estados Unidos del 6,5% en el año 2021. Parece que EE.UU., la locomotora de la economía mundial, esta lista para arrancar.

Es muy probable que la reapertura de la economía produzca altas tasas de crecimiento, pero aún es incierto hasta qué punto el esperado aumento de la inflación sea tan solo temporal. Por ello, los mercados se centran cada vez más en la respuesta de la Reserva Federal a la evolución económica, que podría provocar un aumento de la volatilidad de la deuda pública. No obstante, parece que  los inversores confian con que, en caso de que los mercados se desestabilicen, la Reserva Federal tomará las medidas necesarias para mantener  condiciones financieras favorables y para evitar el desempleo.

Si esto es o no posible, es una pregunta que analizamos en nuestra Newsletter de marzo. Por nuestra parte, estamos preparando las carteras para afrontar posibles turbulencias generadas o bien por inflación, o bien por un sobre endeudamiento de los Gobiernos, inviertiendo en empresas sólidas que cuentan con fondos propios suficientes para capear una crisis y salir fortalecidas de ella, en bonos emitidos por deudores sólidos, en activos tangibles, como las materias primas o los metales preciosos, que no pierden todo su valor como el dinero en efectivo en caso de alta inflación. En resumen: Diversificando.

Datos de mercado - 21.12.2020

El año 2020 ha sido un año complicado que los inversores no olvidaran fácilmente.  Nunca antes los mercados de renta variable habían bajado tan rapidamente desde sus máximos históricos como en febrero y marzo. La pandemia de COVID-19 fue la causa de esta bajada que hundió la economía mundial en la peor recesión de los últimos 100 años.  A pesar de esto, los mercados bursátiles se recuperaron poco tiempo despues a una velocidad nunca vista antes.

Los analistas económicos estan sorprendentemente de acuerdo este año con sus pronósticos: Todos esperan que la economía mundial  vuelva pronto a la normalidad en el momento en el que se empiece con la vacunación masiva contra el Coronavirus.

La esperanza generalizada de todos los analístas este año, aparte de la vacunación masiva, es que las continuas y amplias medidas de la política monetaria y fiscal apoyen a la economía de la misma manera que lo hicieron después de la crisis financiera del 2008. También piensan que tras la elección de Joe Biden las posibilidades de una fuerte recuperación económica han aumentado, gracias a la esperada mejora de las relaciones comerciales internacionales. Además, es probable que el masivo aumento de los impuestos que querían implementar los democratas fracase en un Senado controlado por republicanos, lo que es muy positivo para la economía estadounidense.

Se prevé que las tasas de crecimiento de la economía mundial superen el 5% en el 2021 y que los tipos de interés continuen bajos de momento. Casi todos los analistas creen que la renta variable continua teniendo más potencial que la renta fija. Los mercados alcistas suelen nacer en las recesiones. Sólo una tercera ola de Corona sería muy peligrosa para la recuperación de los mercados.

Sin embargo, las opiniones de los analistas difieren ampliamente a la hora de enumerar las mayores oportunidades y riesgos en el mercado : algunos siguen viendo potencial en la renta variable de EE.UU debido a su alta proporción de acciones de tecnología. Otros piensan que todos los mercados estan caros en este momento, especialmente el mercado de EE.UU. Algunos favorecen a las empresas europeas de pequeña y mediana capitalización, mientras que otros favorecen las acciones de los sectores perdedores durante la pandemia, como puede ser el sector de energía (petróleo) o el de bienes de lujo, porque creen que tienen más potencial que los ganadores, como son el sector  de tecnología o sanidad. Muchos no creen en las acciones europeas, porque piensan que la recuperación económica del viejo continente será más lenta que la de los Estados Unidos. La mayoría prefieren las acciones de los mercados emergentes e incluso ven un potencial alcista de dos dígitos en las acciones asiáticas. Asia, y China en particular, ha afrontado comparativamente bien la pandemia desde el punto de vista económico y sus indices tienen muchas empresas líderes en el sector de tecnología.

Las opiniones de los expertos sobre el oro difieren considerablemente en algunos casos. Sin embargo, muchos no quieren prescindir de este metal precioso en sus carteras, ya que ofrece una buena protección en tiempos de crisis.

Nadie sabe que pasará en los mercados financieros el próximo año. Los mercados, aunque eficientes, siempre nos dan sorpresas imprevisibles y siempre estan un paso más adelante. Por eso, una atractiva mezcla de diferentes clases de activos seguirá siendo el enfoque correcto durante el próximo año.

Pero de momento, les deseamos unas Felices Fiestas, buena salud, buena suerte y mucho éxito en el futuro.

Datos de mercado - 28.09.2020

Los inversores están nerviosos. Después de que el mercado haya ido subiendo inexorablemente durante meses, el sentimiento ha cambiado en septiembre: Este mes notamos una sensación de inseguridad en los mercados. El índice S&P 500 ha llegado a perder  en algún momento hasta un 10%, el Nasdaq hasta un 14 %. Los mercados asiáticos tampoco han ido mucho mejor. Los inversores son cada vez más conscientes de que el virus no está todavía controlado. Las recientes medidas en el Reino Unido, España y Francia no auguran nada bueno y la palabra «Lock-down» está en boca de todos otra vez. Ni siquiera el comunicado de la FED informando de que mantendrá los tipos de interés ultra-bajos durante por lo menos tres años más ha conseguido tranquilizar a los mercados esta vez. Los inversores se concentran otra vez en los datos fundamentales y se han dado cuenta de que las acciones estan caras. ¿ Estan todas caras? ¿Realmente?

Viendo los índices mundiales, se podría decir que la crisis originada por el COVID-19 ya ha terminado. Tanto el S&P, como el DAX o el SMI han recuperado en gran parte las perdidas de marzo y en el caso del Nasdaq ha llegado incluso a alcanzar máximos históricos. Sin embargo, si analizamos más detalladamente esta subida en seguida nos damos cuenta de que ha sido generada principalmente por las acciones tecnológicas, que tienen un gran peso en los índices, y de las que podemos decir que su recuperación ha sido en forma de “V”.  Sin embargo, muchas otras acciones no han podido recuperarse tan rápidamente y tienen un recorrido más bien en forma de “L”. De hecho, la crisis resultante del Coronavirus ha abierto una brecha histórica entre la valoración de las acciones de valor y las de crecimiento. La gran diferencia entre las ganadoras y las perdedoras y la enorme inyección de liquidez de los bancos centrales, solamente vista en tiempos de guerra, hace que los analistas hablen ya de un trayectoría del mercado en forma de “K” y se pregunten, cuanto tiempo más puede durar esta situación.

Dentro de poco tendremos una vacuna. Su efectividad a largo plazo está por ver, pero, para empezar, podemos esperar una cierta normalización de nuestra vida social, profesional, de nuestro tiempo libre y la posibilidad de volver a viajar libremente. Con ello aumentará la posibilidad de inflación, lo que sin lugar a dudas beneficirá más a las infravaloradas acciones  del sector cíclico o de valor que a las acciones de crecimiento. De esta manera, esta diferencia de valoración, esta “K”, se cerrará. Podría ser por lo tanto un momento único para comprar acciones de valor baratas.

Solamente si la situación actual (ninguna vacuna, estancamiento económico y  baja inflación) se prolonga, puede continuar el rally de las acciones tecnológicas. Los inversores continuarán estando dispuestos a pagar unos precios récord por estas acciones, ya que por norma general, si nada cambia, suelen invertir en aquellos títulos que han ido bien en el pasado en lugar de pensar en el futuro.

La revalorización desmesurada de las acciones de tecnología la venimos observando ya desde el 2007, pero se ha acentuado todavía más durante la pandemia. Sin embargo los inversores creen en el “comeback” de las acciones de valor tanto como en el “rally” de fin de año, el crash de la bolsa China o en los Reyes Magos. Muchos de ellos estan ya cansados de oir hablar de esta revalorización y ver que no pasa nada, con lo que continúan comprando las acciones de crecimiento y vendiendo las de valor. Entretanto la diferencia en la valoración de estas acciones es inmensa: Las acciones de valor estan más baratas que nunca, con una relación de precio/beneficio (P/E) de la mitad del promedio del mercado. Por el contrario la valoración de las acciones de crecimiento es cuatro veces mayor que el promedio. Aun asi, para el “comeback” de estas acciones, se necesita un detonante, como podría ser el aumento de los tipos de interes.

Que los intereses vuelvan a subir es una cosa que nadie cree tampoco demasiado y que los Bancos Centrales evitaran a toda costa. ¿ Pero, qué pasará si la inflación se dispara? El peligro es real, ya que por primera vez en décadas la política monetaria y la fiscal son simultáneamente extremadamente expansivas. Los déficits presupuestarios de muchos países alcanzarán este año un nivel en relación con el producto interno bruto que se vió por última vez durante la Segunda Guerra Mundial. Nadie sabe demasiado bien como terminará esta nueva «era expansiva» en relación con la inflación.

Nosotros por nuestra parte, estamos preparando las carteras para aprovechar un posible aumento de las expectativas de inflación que ayudarían a las acciones de valor a tener una clara “outperformance”.

Basado en un texto de Peter Frech, Fondsmanager QUANTEX

Datos de mercado - 22.06.2020

Tras la desproporcionada y rápida bajada de los mercados de renta variable y de renta fija en marzo, vimos una importante recuperación en abril y mayo. De hecho, el índice mundial de la renta variable “MSCI” experimentó en abril el mayor aumento mensual de los últimos 33 años con un incremento del 10,4 %. Las noticias positivas sobre el transcurso del COVID 19 y la creciente normalización de la vida pública en muchos países después del “lockdown” impulsaron los precios de muchos activos de riesgo.

Junio comenzó con nuevas subidas en las bolsas, principalmente en los EE.UU, pero la reunión de la FED del 10 de junio frenó este optimismo abruptamente. El presidente de la FED, J. Powell, dejó claro que no espera que la economía se recupere rápidamente. La FED mantendrá los tipos de interés a niveles actuales hasta finales del 2022. También mantendrá el volumen actual de compras de bonos y, como informó una semana más tarde, comprará adicionalmente bonos corporativos de empresas que tengan dificultades en conseguir crédito. Con esta nueva medida quiere evitar una posible crisis de liquidez.

El Banco Central Europeo (BCE) podría seguir pronto el ejemplo de la FED y extender su programa de rescate a los bonos emitidos por empresas que hayan perdido su grado de inversión (investment grade). Estas empresas son conocidas como “angeles caídos” (“fallen angels”). En Europa ya hemos visto este año 15 empresas que han tenido que reducir su calificación de riesgo a un “BB+” o inferior, entre ellas Lufthansa, British Airways, Rolls-Royce y Renault. En EE.UU. hay ya 25 casos, entre ellos Ford, Kraft Heinz y Macy’s. Todos nombres conocidos.

Entrentanto los analistas siguen discutiendo si la recuperación económica puede describirse con la letra V, U, W o L, aunque los Bancos Centrales mundiales ya hayan dado claramente una respuesta con sus ayudas: Es claramente una U. Tras una fase de reducción de los balances en el 2017 y 2018, los bancos centrales mundiales, encabezados por la Reserva Federal, han reanudado una política de relajación cuantitativa agresiva. Se podría hablar fácilmente de la mayor operación de «impresión de dinero» en la historia de los Bancos Centrales.

Esta enorme expansión de la liquidez dará lugar a una mayor valoración de la renta variable y neutralizará el impacto negativo de la crisis de la pandemia en los beneficios de las empresas. La actual política monetaria es un importante apoyo para los mercados bursátiles mundiales y, a pesar de los riesgos de esta economía (p.ej. la economía zombi), los inversores no tienen casi ninguna otra alternativa que la de permanecer invertidos y seguir los acontecimientos. Lo importante es que las empresas en las que se invierta sean realmente rentables y tengan suficiente liquidez.

La volatilidad seguirá en los mercados, ya que éstos ya han valorado muchas buenas noticias sobre el futuro de la crisis sanitaria y cualquier mala noticia, como la posibilidad de una segunda ola de infecciones, puede llevar rápidamente a correcciones del mercado. Además, hay que estar atentos a las relaciones entre los EE.UU. y China.

En nuestras carteras hemos aprovechado estas últimas semanas para reducir posiciones de riesgo y tenemos bastante liquidez para poder entrar puntualmente en los mercados. Creemos que dentro de poco, el dinero volvera a la renta variable de Europa y de Asia. Básicamente, seguimos estando en posición defensiva gracias a nuestra sobreponderación en sectores como la sanidad. También tenemos posiciones en algunas áreas más cíclicas del mercado, como la tecnología y cada vez más en bonos corporativos de grado de inversión, que últimamente se están beneficiando del programa de compras de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

 

Datos de mercado - 23.03.2020

El 19 de febrero los mercados bursátiles todavía estaban muy positivos. Hasta esa fecha, ignorando la amenaza del virus Covid 19, los mercados compensaron las pérdidas de finales de enero y alcanzaron nuevos máximos históricos, concentrandose, por lo menos durante un corto período de tiempo, en la recuperación de la economía y en los beneficios de las empresas. Sin embargo, en la última semana de Febrero ésto cambió. La propagación del virus en Europa desencadenó el pánico entre los inversores que vendieron todo tipo de activos. Un mes más tarde, nos encontramos ante una situación totalmente diferente a la de ese 19 de Febrero.

La velocidad de la caída en las bolsas sólo puede compararse con las crisis de 1929 y 1987. En 1929 la crisis económica mundial barrió el mundo y el “Lunes Negro” del 19 de octubre de 1987 el indice de EE.UU., el Dow Jones Industrial, cayó un 22,6%. Aunque la crisis financiera del 2008 terminó con mayores pérdidas de las que hemos visto hasta ahora, éstas no fueron tan rápidas como las actuales.

La pandemia del corona virus ha afectado directamente tanto a la oferta como a la demanda mundial. A esto le ha seguido una crisis de liquidez en los mercados de renta fija y, para empeorar las cosas todavía más, estamos en medio de una guerra de precios del petróleo entre Arabia Saudita y Rusia.

Nunca antes habíamos visto la bajada simultanea de la oferta y la demanda, acompañada por el colapso de los precios del petróleo. En consecuencia, los Gobiernos tienen grandes dificultades en formular medidas que respondan adecuadamente a este nuevo desafío, especialmente porque no pueden recurrir a medidas ya probadas. Un estímulo estatal del «consumo social», que acerque a las personas, no es posible ni deseable en estos momentos. Si la gente vuelve a acudir en gran número a los restaurantes , tiendas y cines y consume asi más, se agravará la crisis sanitaria. Lo único que puede ayudar en este momento, es que esta pandemia termine pronto y la gente pueda salir otra vez a la calle.

No nos sorpende el pesimismo en los mercados: Los sistemas sanitarios están bajo presión. Cualquier persona que pertenezca a un grupo de riesgo tiene todas las razones del mundo para estar preocupada. Las empresas y los trabajadores están luchando por su existencia. Hay una gran incertidumbre e inseguridad. Las bolsas se están derrumbando.

En las próximas semanas, quizás meses, el mundo no mejorará. Seguiremos sintiendo las consecuencias económicas de esta paralización durante mucho tiempo. Pero como en toda crisis, esta caída encontrará su punto más bajo antes de volver a recuperarse y, en los mercados de valores, como siempre, esta recuperación vendrá derepente y sin aviso.

Por eso no vamos a tocar nada en nuestras carteras de momento y no pensamos tomar ninguna nueva decisión de inversión hasta que la situación se haya calmado.

 

 

Datos de mercado - 16.12.2019

Hace un año, la sabiduría convencional estaba convencida de que la corrección bursátil de aquel momento era realmente el comienzo de un «mercado bajista» y una señal segura de que la recesión estaba en camino. Sin embargo, ahora sabemos que la sabiduría convencional estaba otra vez equivocada.

Mientras que los más pesimistas continuan hablando sobre el bajo crecimiento de la economía y la guerra comercial, el S&P 500 lleva hasta mitades de Diciembre una súbida del 28,9 %, el MSCI EUROPE del 23 % y el DAX del 25,8 %.

A muchos expertos de mercado también les sorprenden estos datos: Teniendo en cuenta el debilitamiento de la economía mundial, los nuevos máximos de la renta variable y el descenso de los diferenciales de crédito, no se ajustan a la realidad.

Entonces, ¿cuál es la razón del reciente aumento de las bolsas? ¿Tienen razón los pesimistas? ¿Hay algún signo de recuperación en la industria manufacturera?

Para poder contestar a estas preguntas, solemos analizar indicadores económicos, como por ejemplo el “Purchase Manager Index (PMI – Indice de compras), ya que éstos proporcionan información sobre el sentimiento actual en la industria. En el caso del PMI, los valores por encima de 50 indican una expansión económica, los valores por debajo de 50 indican una contracción económica. En octubre las tres economías más grandes del mundo -EE.UU., China y la zona euro- todavía presentaron valores por debajo de la marca de crecimiento de 50 puntos. Sin embargo, ya habían signos de estabilización a un nivel bajo. En Noviembre los datos han sido incluso algo mejor en estos tres países – EE.UU. 48,1 – China 50,2 – zona euro 46,9 -. Aun asi, esta estabilización no contesta todavía a nuestras preguntas.

Otro punto positivo es sin lugar a dudas que el sector de servicios no se ha visto afectado hasta ahora por la debilidad de la industria manufacturera. Llegado el caso, la probalidad de una recesión aumentaría significativamente.

Analizar los beneficios de las empresesas, tampoco nos aclara demasiado, ya que durante este año se han ido revisando sucesivamente a la baja.

Que nos queda todavía? Lo más importante: El cambio en la política de los bancos centrales a lo largo del año, que a nuestro modo de ver, ha sido el factor decisivo. La liquidez en los mercados de capitales ha aumentado significativamente como resultado de un gran número de recortes de los tipos de interés y de la reanudación del programa de compra de bonos del BCE.

Los bancos centrales ya han demostrado en el pasado que están haciendo todo lo que pueden para garantizar unas buenas condiciones de (re)financiación para las empresas, los bancos y también los Estados, asi como para apoyar a la economía. Nada ha cambiado en este sentido. Es precisamente este entorno el que ha tenido un efecto especialmente positivo para los activos de riesgo, como por ejemplo las acciones y los diferenciales de crédito, y explica la evolución positiva en estos últimos meses, aunque ésta subida no se haya visto apoyada por los datos económicos. Consideramos que el hecho de que los principales indicadores de la industria manufacturera mundial muestren una estabilización a un nivel bajo, es una primera señal positiva. Sin embargo, mucho más importante en nuestra opinión es que los bancos centrales hayan hecho un cambio de rumbo significativo durante este año. Esto demuestra que están dispuestos a hacer todo lo posible para que la economía vuelva a funcionar y por eso continuaran proporcionarndo a los mercados suficiente liquidez.

Por esta razón, y mientras las empresas continuen dando ganancias, estamos convencidos de la evolución positiva de los activos de riesgo a medio plazo. No creemos que vayamos a ver una recesión en el 2020 y mantenemos nuestra posición actual en renta variable y fija

 

FUENTE: FRANK BORCHERS, ETHENEA

 

 

Datos de mercado - 23.09.2019

El conflicto comercial no resuelto entre los EE.UU. y China ha causado mucha inseguridad en los mercados estos últimos tres meses. A mediados de agosto, el Presidente de los Estados Unidos dió señales de querer restablecer la negociación con China, tras lo que los mercados lograron recuperarse algo de las importantes pérdidas registradas a principios de mes. Sin embargo esta dispusta comercial todavía continua afectando a los mercados. Otras grandes preocupaciones en este momento son el temor a que la política monetaria de los bancos centrales pierda su efecto y a la posible burbuja de precios en el mercado de renta fija.

También la preocupación por una mayor desaceleración de la economía mundial ha vuelto a aumentar en estos meses. Este pesimismo económico se puede atribuir en gran medida a la mencionada guerra comercial iniciada aproximadamente hace un año y medio por el Presidente de los Estados Unidos y que ya ha tenido un grave impacto en el comercio mundial. La caída de la actividad exportadora mundial ha golpeado duramente a las economías abiertas y orientadas a la exportación, como son Alemania, Japón, Corea del Sur y otros mercados emergentes. No es de extrañar, por tanto, que la economía alemana, considerada recientemente como el motor de Europa, haya mostrado recientemente signos de recesión y se encuentre en una situación mucho peor que las economías francesa o española. El sector industrial, que tiene una fuerte presencia en estos países y está estrechamente vinculado al comercio mundial, se ha visto sometido a una fuerte presión en los últimos meses y apenas está creciendo. La difícil situación del sector industrial está despertando temores de una recesión mundial, como puede verse en la mayoría de las curvas de rendimiento o en el descenso de los indicadores del sentimiento industrial. Sin embargo, una recesión en los próximos meses no es (todavía) el escenario más probable.

Debido a la buena situación del mercado laboral, la crisis en la industria no es aún perceptible para los consumidores globales. Como resultado, el estado de ánimo de los consumidores es mucho mejor que el de los industriales.

Si la disputa comercial continúa intensificándose, el escenario de recesión será cada vez más probable. Esto reduciría las posibilidades de que Donald Trump fuera reelegido. Habrá que ver pues, hasta donde esta dispuesto a llegar el Presidente (o sus sucesores) en esta disputa.

Estas incertidumbres conducen a una aversión al riesgo que se refleja en la diversificación y la selección de títulos en nuestras carteras. Preferimos activos que prometan una mayor resistencia en una recesión, como pueden ser los sectores de servicios públicos y de consumo básico. Por otra parte, los sectores cíclicos como la industria están infravalorados. También seguimos manteniendo una posición de caja relativamente alta, aunque en estos últimos tres meses hemos reducido paulativamente esta proporción en nuestras carteras a favor de metales preciosos.

Datos de mercado - 25.06.2019

Fiel al dicho “Sell in May and go away”, el mes de mayo resultó ser muy difícil para las bolsas mundiales. A principios de mes, un Tweet del presidente de los EE.UU. nos volvió a causar problemas. En vez de la esperada rápida solución a la disputa comercial entre EE.UU y China, Trump anunció que volvería a aumentar los aranceles sobre ciertas importaciones chinas. China respondió rápidamente con sus propios aumentos arancelarios para las exportaciones estadounidenses a China. Como resultado a estas tensiones, el S&P cayó un 4,5 % y las acciones chinas más de un 7 % a principios de mayo.

Ni EE.UU. ni China tienen interes en que la valoración de las acciones bajen demasiado. EE.UU. ya ha anunciado entretanto que estan interesados en reunirse con Xi en la cumbre del G20 a finales de este mes, lo que podría allanar el camino para un acuerdo. Por su parte, los dirigentes chinos también se han preocupado por encontrar una manera de negociar los detalles de un acuerdo con Washington.

Huawei, el gigante de telecomunicación chino, también fue centro de las disputas entre estos dos países durante el mes de mayo. Los proveedores estadounidenses deberan solicitar exenciones para poder continuar suministrando a Huawei. Esto nos recuerda a las exportaciones petroleras iraníes. También en este caso se les permitió a ciertos clientes (China, India, Corea, etc.) solicitar exenciones para seguir importando petróleo iraní sin temor a las sanciones de EE.UU. Entretanto estas exenciones han terminado y no se han prolongado. Esto ha causado un aumento de las tensiones entre EE.UU. e Iran. En el mes de junio han habido varios ataques a barcos petroleros en el estrecho de Ormuz y la Guardia Revolucionaria irani derribó un avión no tripulado estadounidense. Inmediatamente después Trump amenazó con atacar Iran, pero detuvo este ataque en el último momento, señalando al mismo tiempo su intención de dialogar.

En cuanto al Brexit en este segundo trimestre no hemos visto grandes novedades, a parte de la dimisión de la Sra. May. El drama continua. La bancarrota de la cadena de restaurantes de Jamie Oliver y el colapso de British Steel, tampoco ayudan a mejorar el estado de ánimo en el Reino Unido. Lo único positivo en este momento para los ingleses es el fútbol, que les está ayudando a olvidarse por una temporada de los problemas actuales.

Aunque las tensiones y problemas mundiales son realmente serios, los mercados de acciones y de renta fija no han reaccionado hasta este momento. Seguramente esto se debe a que, si bien el crecimiento industrial no es bueno, el sector de servicios sigue teniendo un crecimiento relativamente alto. Los salarios continuan aumentando y se espera que los bancos centrales (FED y BCE) continuen apoyando a la economía, en el caso del FED con bajada de tipos de interes.

No creemos que unos arenceles más o menos altos terminen afectando demasiado al comercio mundial. Sin embargo, las empresas necesitan seguridad y estabilidad política para poder trabajar. Mientras este no sea el caso, no haran inversiones adicionales

Mayo a vuelto a ser una vez más un mal mes, pero eso no significa que haya que salir de la renta variable como dice el dicho: Los Bancos centrales continuan apoyando a la economía. Asi mismo, es posible que pronto recibamos otro Tweet con palabras conciliadoras y a finales de junio a lo mejor incluso podemos ver como Trump y Xi terminan llegando a un acuerdo durante la cumbre del G20 . *

Y como dice otro refran: “La esperanza es lo último que se pierde”….

 

*Fuente: Dr. Volker Schmidt, ETHENEA

Datos de mercado - 25.03.2019

Los mercados empezaron con mucha fuerza el Nuevo Año. Sin embargo, en estas últimas semanas, les esta costando algo más seguir con el mismo ritmo. Aún así, los inversores no tienen demasiados motivos para quejarse. Tanto la renta variable como la renta fija continuan dando buenos resultados.

¿Es verdad que la economía global empieza a recuperarse – tal y como dicen alguno de los Bancos Universales – después de que el “Purchase Manager Index” haya estado bajando paulatinamente durante los últimos 12 meses? ¿Que pasa con los problemas geopolíticos (China, Brexit, Italia, guerra comercial)?

Nuestro deber es afrontar la realidad y en este momento, ésta no nos gusta demasiado. La situación actual de bajo crecimiento y alto grado de endeudamiento nos empieza a preocupar.

En Febrero, el “Purchase Manager Index” (Indice de entrada de pedidos industriales) global cayó a su nivel más bajo desde el año 2016. Con 50,6 puntos este indicador se situa ligeramente sobre el umbral del crecimiento. El dato de los pedidos industriales en Alemania estuvo incluso por debajo de los 50 puntos. Sin embargo, en el sector de servicios se vió una ligera mejora y la confianza del consumidor también aumentó en ese mes. Se puede decir que las economías domésticas en Europa evolucionaron mucho mejor que sus exportaciones. De hecho, el consumo interno fue en Febrero el motor del crecimiento de esta zona. No obstante, un repunte en los datos de crecimiento nos parece algo más bien improbable, sobre todo despues de ver los datos de Marzo que salieron el 22.03. y no han sido mucho mejores que los de febrero. El final de este largo ciclo económico parece estar cada vez más cerca.

En la fase final de un ciclo, los márgenes de las empresas son cada vez más bajos. En estos momentos, el sueño típico del mercado es el llamado “soft landing”: Un “aterrizaje suave” de la economía después de años de auge y mala distribución del capital. Por supuesto, la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) de no continuar subiendo las tasas de interés está alimentando estas esperanzas. Pero la cosa no es tan fácil como los inversores piensan: Si el auge continúa, se necesitarán más aumentos en los tipos de interés y los actores sobreendeudados pueden colapsar. De no ser asi y la economía empieza a dar señales de recesión, las ganancias corporativas y los ingresos de los hogares menguarán, con lo que la alta deuda no podra ser atendida, incluso si las tasas de interés volvieran a bajar.

En cuanto a los problemas geopolíticos, también aqui sueñan los inversores con un rápido acuerdo entre EE.UU y China y con un final feliz para una Italia sobre-endeudada y para el BREXIT.

Y, cuanto más sueñan los inversores, más cautelosos somos nosotros.

No creemos que vaya a haber una fuerte recesión, pero preferimos mantener una posición defensiva en las carteras, con un enfoque en compañías de calidad con balances sólidos. Las acciones de estas empresas todavía pueden comprarse a precios muy atractivos en comparación con las acciones cíclicas, precisamente porque los inversores creen en la continuación del auge económico. Nosotros hemos utilizado este mes para reducir las posiciones más arriesgadas y, despues de muchos años, volvemos a posición neutral en acciones. Mantenemos nuestras posiciones en Mercados Emergentes y Asia, donde creemos que hay potencial, sobre todo si China llega a un buen acuerdo con EE.UU.

En cuanto a la renta fija, preferimos la liquidez a las obligaciones, donde vemos más potencial en las obligaciones de países emergentes.

Datos de mercado - 31.12.2018

Los continuos problemas geopolíticos y el debilitamiento de la economía mundial, asi como la subida de los tipos de interes en los EE.UU. han afectado negativamente a los mercados de valores en estos últimos tres meses del año. Especialmente en diciembre la incertidumbre general ha acelerado las ventas en los mercados, anticipando asi una posible recesión mundial en los próximos 6 a 12 meses. La disputa comercial, las incertidumbres sobre la economía China, la política monetaria restrictiva, la alta deuda internacional, el Brexit, las inseguridades en Europa, asi como los continuos comentarios del presidente de los Estados Unidos han hecho perder la confianza en el mercado de valores.

Existe un dicho entre los analistas bursatiles: “Perception is reality”. Por ello podemos entender que estas incertidumbres hayan causado una bajada en las bolsas durante estos últimos meses. Asi mismo, hay que tener en cuenta que en este momento es imposible predicir que va a pasar con temas tan importantes como las tasas de interés o el libre comercio. Adicionalmente hemos visto una disminución del crecimiento en varios sectores, como por ejemplo en los semiconductures, lo que ha causado un aumento de la volatilidad en los mercados.

Sin embargo, pensamos que las bajadas en los mercados en estos últimos meses han sido demasiado fuertes, sobre todo teniendo en cuenta que el crecimiento mundial es de aproximadamente un 3 %.

De acuerdo con el IBES (Institutional Brokers’ Estimate System) el P/E de los índices de acciones mundiales para los próximos 12 meses es de 13x, es decir, más bajo que en el 2011, es decir, un año después de la crisis del EUR. En estos últimos 20 años, este valor solo estuvo más bajo durante la crisis financiera del 2008. Por lo tanto, creemos que especialmente las acciones de valor son muy interesantes en este momento.

Si los temores de una recesión no se materializan, veremos una recuperación importante en las próximas semanas y consideramos que los precios actuales pueden ser una oportunidad de compra.

El desarrollo económico nunca se puede predecir con exactitud, pero pensamos que los datos económicos para los próximos dos trimestres no son nada malos. La probabilidad de una crisis económica en el próximo año es baja, por lo que recomendamos mantener la exposición actual a las acciones, sobre todo despues de las fuertes correcciones que han habido en los mercados. Como hemos dicho, las acciones de valor ofrecen más potencial y superaran mejor los períodos de alta volatilidad.*

*Fuente: Neue Helvetische Bank, Zürich

Datos de mercado - 08.10.2018

Impulsadas ​​por un  sentimiento económico optimista y la liquidez aún abundante, las acciones estadounidenses han alcanzado otro máximo histórico este último mes. Parece que los principales índices estadounidenses desoyen todos los problemas políticos y escándalos de su presidente y logran desmarcarse del resto de mercados que se mantienen sin una tendencia clara.

Los analistas siguen de cerca la curva de rendimiento en EE.UU. (es decir, los rendimientos de los bonos del gobierno estadounidense en relación con su vencimiento), que en verano se había aplanado significativamente. A algunos analistas les preocupa que la curva de rendimiento esté  plana, o peor, que incluso llegue a ser  «inversa», es decir, que las tasas de interés a largo plazo caigan por debajo de las tasas de interés a corto plazo, ya que en muchas ocasiones en el pasado, a esta inversión le ha seguido una recesión. Nosotros no creemos que este sea el caso en este momento y de serlo, todavía tardará un par de años en llegar la temida recesión.

En Europa, el “Purchase Manager Index” cayó ligeramente en septiembre. Esto indica que en esta zona todavía hay un crecimiento sólido, aunque hay que esperar una dinámica de crecimiento algo más relajada en los próximos meses. Este declive se debió en gran parte al sector de la producción, donde vemos que el sector del automóvil esta deteriorandose, mientras que el sector de servicios continua estable. Este desarrollo puede estar relacionado con los crecientes temores de un conflicto comercial que estan intensificándose

 El Reino Unido y sus socios de la UE no lograron avanzar demasiado en las negociaciones “Brexit” en su reciente cumbre. De hecho, los líderes de la UE rechazaron la última propuesta del primer ministro británico, Theresa May: no se encuentra ninguna buena solución para evitar una frontera en Irlanda. Ya no queda mucho tiempo para negociaciones, ya que El Reino Unido abandonará la UE el 29 de marzo de 2019 y cualquier acuerdo debera ser ratificado antes por el Reino Unido y el Parlamento de la UE. En la próxima cumbre de la UE de octubre, se necesitaran compromisos por ambas partes, para reducir el riesgo de un eventual “Brexit”  sin un acuerdo.

El Banco de Japón (BoJ) mantuvo sin cambios su política monetaria ultra expansiva. El Gobernador del BoJ, Haruhiko Kuroda, desmintió cualquier especulación de una pronta normalización de su política monetaria, siendo asi el único Banco Central que todavía no se ha ni planteado el hacerlo.

Con todo, en este momento, lo que mas nos preocupa es una posible inflacion en EE.UU, debido al aumento de los precios del petróleo, una posible guerra comercial (principalmente entre EE.UU y China, donde los problemas van para largo), y por útlimo, Italia.

Este mes hemos reducido nuestra exposición a renta variable.

Datos de mercado - 02.07.2018

Datos económicos positivos, buenos resultados trimestrales y sólidas prespectivas de las empresas han apoyado a las bolsas en los primeros meses del 2018. Sin embargo, la incertidumbre política en Italia, las peleas por el poder en Alemania, la crisis migratoria en Europa, la amenaza de una guerra comercial inminente a nivel mundial, originada por el aumento de los arenceles de EE.UU. y el posible aumento de las tasas de interés y de la inflación en ese país, han hecho que muy pronto aumentara la volatilidad de los mercados. Adicionalmente, estas incertidumbres se vieron reflejadas claramente en la cotización de las acciones en el transcurso del mes de junio. Si bien los principales indicadores económicos siguen siendo positivos en EE.UU., en Europa los mercados se han dejado llevar por un sentimiento negativo.

En este momento, los mercados mundiales no tienen en cuenta los buenos datos económicos, si no que se dejan llevar por los problemas geopoliticos. Por ello, en este trimestre decidimos reducir el riesgo de nuestras carteras vendiendo acciones. El resultado de estas ventas está en liquidez y se ira  invirtiendo a medida que vayan saliendo posibilidades.

Datos de mercado - 09.04.2018

El nuevo Año empezó muy bien gracias a los sólidos datos macroeconómicos y a la expectativa de buenos resultados corporativos. Por ello, los mercados registraron en enero nuevos máximos históricos, aunque ya a finales de mes las bolsas empezaron a tambalearse alcanzando su punto más bajo a principios de febrero. Las turbulencias en las bolsas continuaron también durante el mes de marzo.

Los constantes riesgos geopolíticos, el problema de la alta deuda a largo plazo que tienen muchos países y las recientes discusiones y amenazas de nuevos aranceles entre los diferentes países, estan poniendo nerviosos a muchos inversores, ya que estas medidas podrían limitar el potencial de crecimiento de las empresas.

Empezamos el año con escepticismo y no hemos cambiado nuestra opinión durante estos meses. Seguimos siendo moderadamente optimistas, sin dejar de ser prudentes.

Datos de mercado - 08.01.2018

La economía mundial registró un sólido crecimiento en el 2017, ganando impulso en el transcurso del último semestre. Los principales indicadores de las economías más importantes sugieren que este crecimiento puede continuar todavía durante varios meses, ya que de momento, la producción industrial y el comercio mundial siguen creciendo a buen ritmo. A nivel nacional, el consumo privado, apoyado por la alta confianza de los consumidores, gracias a la sólida creación de empleo, esta impulsando este crecimiento del PIB.

Por otra parte, la inflación subyacente se ha mantenido durante todo el 2017 dentro de los márgenes fijados por los Bancos Centrales y la presión inflacionaria ha sido baja. Esto esta empezando a cambiar en algunos países, con lo que podemos decir que el riesgo de deflación se ha superado a nivel mundial y que incluso empezamos a ver una cierta presión inflacionaria.

Como posibles riesgos para el 2018, debemos mencionar que USA parece haber entrado ya en una fase tardía del ciclo económico, aunque no en la fase final. Por otra parte, se espera que China empiece a realizar varias reformas económicas (reduccion de la deuda, restructuración y fortalecimiento de las empresas estatales, desacelaracion de la inflación de los precios de las viviendas), las que podrían tener implicaciones de gran alcance para la estabilidad del sistema financiero. Los problemas a nivel geopolítico continuan existiendo, el aumento de la inflación que impulsaria los tipos de interes a la alza y las diferencias de las bases económicas en Europa pueden también traernos problemas durante el 2018.

En general, creemos que la economía mundial empezara bien el Nuevo Año 2018, aunque no tenemos que olvidarnos de los posibles riesgos que podrían nublar las buenas prespectivas.

Datos de mercado - 20.11.2017

Todos los indicadores económicos continúan apuntando a un sólido entorno económico global. Remarcar que Europa está creciendo fuertemente: en el tercer trimestre, la eurozona creció un 0.6 %. Esto supone un crecimiento del 2,5 % en lo que va de año. No es de extrañar pues, que los indices no paren de marcar máximo histórico tras máximo histórico, habiendo sobrepasado ya hace tiempo el punto más alto al que se llegó en el año 2007. Las acciones cíclicas han subido mucho en los últimos meses, pero tambien los precios de las materias primas están repuntando.

A parte de los riesgos geopolíticos existentes que ya hemos mencionado en comentarios anteriores, empezamos  a preocuparnos por la anunciada reducción del “Quantitative Easing” de la Reserva Federal y por las posibles alzas en las tasas de interés de Estados Unidos. Ésto puede traer una mayor volatilidad a los mercados. Adicionalmente,  vemos con preocupación la posibilidad de que el BCE deje también de comprar valores de renta fija y empiece  a subir las tasas de interés. El aburrimiento que hemos visto estos úlimos años podría terminar a finales del 2018: a períodos de valoraciones extremadamente altas, suelen seguirle fases de volatilidad extrema.

Seguimos siendo prudentes en este momento, especialmente con respecto a los mercados de renta fija.

Datos de mercado - 16.10.2017

Inseguridades geopóliticas en Europa (elecciones en Austria, tensiones en Cataluña) y Asia (Inicio del Congreso del Partido Comunista Chino el próximo 18.10., posibilidad de que Corea del Norte este preparando otro lanzamiento de misiles), siguen preocupando a los mercados financieros. Todo ello genera muchas preguntas entre los inversores: Que hacer en estos momentos?

Hay que concentrarse en los datos fundamentales más importantes como son los tipos de interes y la valoración de las empresas. Todos estos puntos continúan positivos para las inversiones en acciones y pensamos que cualquier bajada puede suponer un buen momento para entrar.

Datos de mercado - 31.8.2017

El crecimiento económico mundial es  positivo en este momento. Por lo tanto, vamos a suponer que el actual entorno económico y de mercado continuará durante algunos meses. Sin embargo, la lista de riesgos identificados sigue siendo larga. Entre ellos encontramos Italia, lo que representa un riesgo significativo para las incertidumbres de la zona euro debido a Reino Unido y el referéndum de miembros de Gibraltar Unión Europea, las elecciones en Alemania, con los diversos escándalos en la industria del automóvil, la economía de Estados Unidos que eventualmente podrían debilitar toda la euforia de los mercados de capitales después de la elección de Donald Trump aplanar ahora en adelante es (su política parece estar fuera de la tierra patanes y se hundió Dalen no trae apagado), china con un alto nivel de deuda y la devaluación de la presión interna de la moneda, y, recientemente, Corea del Norte, que, de acuerdo con varios cohetes en las últimas semanas, llevó a cabo un sexto ensayo nuclear recientemente tiene. Esto puede ser visto como una respuesta a los ejercicios militares conjuntos anuales de la Corea del Sur y Estados Unidos a finales de agosto. A corto plazo esperamos aún más la incertidumbre y la aversión al riesgo en los mercados financieros, en particular en los aniversarios de Corea del Norte desde la República el 9 de septiembre, y el partido fue fundado el 10 de octubre. Sin embargo, es probable que la situación se ralentice durante un tiempo.

A pesar de todo, los mercados de capital siguen siendo bastante volátiles. Excepto por las fluctuaciones monetarias, apenas puede ver las tendencias en este momento. Continuamos observando los eventos cuidadosamente y estamos preparados para responder en consecuencia.

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